1939–1958
Orígenes familiares y formación
Augusto Salvatore Oppo nació en Sassari el 20 de abril de 1939, hijo de Giuseppe Oppo y Michela Licheri y el menor de cinco hermanos. La familia, dedicada al comercio, estaba arraigada en la vida de la ciudad. Giuseppe regentaba un almacén de vinos en Largo Cavallotti, hoy documentado por una fotografía conservada en el Archivo familiar. AF
El joven Augusto deseaba estudiar Arquitectura. Su familia no consintió que se trasladara fuera de Cerdeña; permaneció, por tanto, en Sassari, asistió a la universidad y se licenció en Derecho. AF Sin embargo, aquella renuncia fue solo formal. La arquitectura siguió existiendo en su manera de organizar superficies, relaciones, módulos y recorridos: en la pintura, las artes gráficas, los objetos, las instalaciones y los diseños expositivos.
Los testimonios familiares recuerdan una temprana pasión política y una participación ideal en el clima de 1968. El dato todavía requiere documentación precisa, pero concuerda con el interés posterior de Oppo por la responsabilidad social del artista, la formación de los trabajadores y las artes gráficas como comunicación colectiva. TV
Según Vittorio Riggio, fue autodidacta en el ámbito artístico. A su formación jurídica sumó una cultura amplia y no sectorial: pintura, filosofía, diseño, artes gráficas, artesanía, edición, escenografía y organización del espacio formaban parte de un mismo pensamiento proyectual. B
Un intelectual curioso
La formación de Augusto Oppo no se limitó a los estudios universitarios. Los testimonios familiares lo recuerdan como un lector incansable, animado por una curiosidad intelectual que abarcaba disciplinas muy diversas. Junto a los libros de historia y filosofía, leía narrativa contemporánea y novelas de ciencia ficción, género que siguió con especial interés durante toda su vida. Esta práctica cotidiana de la lectura no representaba un simple interés personal: alimentaba su manera de observar la realidad, de interrogarse sobre el papel del arte y de concebir la relación entre individuo, sociedad y progreso.
Entre las obras que abordó con mayor atención se encontraba también la Biblia. Aunque se declaraba ateo según la memoria familiar, la leyó como uno de los grandes textos fundacionales de la cultura occidental, interesado más en sus aspectos históricos, filosóficos, simbólicos y literarios que en su dimensión confesional.
Esta apertura intelectual se reflejaba también en las relaciones humanas. La familia recuerda que Oppo aceptó ser padrino de bautismo del hijo de una familia perteneciente a la comunidad romaní, con la que había entablado una relación de amistad y confianza. Más que un episodio religioso, el gesto da testimonio de su disposición al diálogo y de la convicción de que la dignidad de las personas debía prevalecer sobre las pertenencias culturales, sociales o religiosas.